jueves, 27 de marzo de 2014
Callejón del Diablo
"La Planchada"
El Hospital Juárez de la Ciudad de México es uno de los
sitios con más historia, además de ser de las más catastróficas, pues fue
escenario de una de las tragedias más lamentables durante el intenso terremoto
que ocurrió en México en 1985, en el cual hubo miles de muertos y cientos de
edificios colapsados.
Un Hospital, que por su misma naturaleza se puede considerar
un lugar tenebroso, pues allí residen y han muerto miles, tal vez millones de
personas de diversas enfermedades, ya sea violenta o pacíficamente, aparte de
todo eso, circula una leyenda muy famosa en nuestra ciudad y que se ha
extendido a todo el país, se trata de la leyenda de "La Planchada".
"La Planchada" es una enfermera la cual era muy
limpia, forma y entusiasta en su trabajo, siempre llegaba arreglada a su
trabajo, con su ropa impecablemente bien planchada hasta que el amor la
conquisto, encariñándose e ilusionándose con un doctor recién llegado al
hospital, sin embargo, tiempo después, fue víctima de un doloroso engaño,
siendo que la había traicionado y la había abandonado por otra. A partir de
allí, esta enfermera, supuestamente llamada Eulalia, comenzó a desatender a sus
pacientes y al final cayó víctima de la enfermedad, arrepintiéndose de la negligente actitud que tuvo hacia los
enfermos que le había tocado atender.
A partir de entonces son cientos los testimonios en este
hospital sobre una mujer son un uniforme implecablemente planchado y liso que
llega a atenderlos o a ponerlos cómodos en sus dormitorios, siendo que ninguna
de las enfermeras en turno se había aparecido por el lugar.
En lo personal esta historia me la contó mi abuela, quién en
sus últimos días de vida estuvo internada en el Hospital Juárez, después de los
terremotos de 1985, y me contaba que esta mujer le había dado sus medicinas,
incluso le había acomodado su almohada para que estuviera más cómoda. Al
preguntarles a las enfermeras quien era esa mujer tan atenta, le dijeron que
ninguna mujer con esa descripción trabajaba actualmente allí, por lo que mi
abuela dio por hecho que se trataba de "La Planchada".
miércoles, 26 de marzo de 2014
El Estadio Azteca
El Estadio Azteca es una de las construcciones modernas más
emblemáticas en el ámbito deportivo mexicano. Un lugar icónico de los deportes
y eventos más importantes que se han llevado a cabo en la ciudad y en algunos
casos de México.
Una de las leyendas dice que durante su construcción, hubo
muchas muertes en el edificio y desapariciones de trabajadores, ya que
siguiendo instrucciones de los arquitectos se siguió una antigua tradición en
la cual la construcción si quiere sobrevivir a los embates del tiempo debe
serlo a base de sangre. Las historias dicen que muchos trabajadores caían en
los fosos de construcción durante la obra cuando se rellenaban con hormigón o
cemento.
Otros dicen que se enviaban cuadrillas a ciertas partes de
lugar y algunos de ellos ya no volvían o decían que habían renunciado. Dicen
que por las noches se escuchan ruidos de construcción, lamentos o solicitud de
ayuda.
La otra leyenda habla de que durante un evento deportivo
hubo una avalancha humana en donde murió un niño aplastado por la multitud en
un túnel de acceso. Algunos de los vigilantes dicen que algunas veces el niño
se acerca a ellos buscando ayuda o que ellos sienten que no pueden respirar.
La niña fantasma de Gabriel Mancera
La leyenda que a continuación os voy a contar, ha circulado
de boca en boca por los habitantes de las colonias del Valle, Narvarte y
aledañas por igual. La ubicación exacta de ésta, toma forma exactamente en el
cruce del Eje Vial Número 5, mejor conocido como Eugenia, y el Eje Vial Número
2, también conocido como Gabriel Mancera. Alrededor de las 2 a.m., se cuenta,
una chiquilla se dirigía caminando hacia la farmacia para comprar las medicinas
que su madre enferma requería, hecho por el que se vio forzada a salir a esas
altas horas de la madrugada. La niña, consciente de la hora, prudentemente
respetaba los semáforos y señalamientos antes de cruzar las calles hasta llegar
a su destino, y así lo hizo también en el cruce de Eugenia con Gabriel Mancera.
Al ponerse la luz roja para los vehículos que transitaban sobre Eje 5, la chica
se dispuso a caminar, de esquina a esquina, para cruzar dicho Eje, pero, a
diferencia de la gallina, nunca llegó al otro lado del camino, ya que un coche
que iba a exceso de velocidad decidió ignorar la luz roja y cruzar, sin tomar
precaución alguna sobre otros automóviles o transeúntes cruzando. Golpeó
mortalmente a la niña, dejándola medio viva y medio muerta en el arroyo del
tránsito. El automovilista responsable nunca se bajó del vehículo… es más,
nunca se detuvo para saber si la niña vivía o moría y nunca fue para pedir
asistencia médica a nadie ni por nada. Siguió su camino, sin más. Eventualmente,
la niña falleció en agonía y sola, nadie la ayudó. Desde entonces, y es aquí
donde uno debe espantarse, alrededor de las 2 a.m., en el cruce de Eugenia con
Gabriel Mancera, el espíritu de la niña se aparece a los automóviles que
circulan a esa hora a exceso de velocidad. Ella cruza la calle como aquella
fatídica noche cuando perdió la vida, provocando así que los autos se vuelquen
por tratar de esquivarla cuando la ven, quedando literalmente “patas arriba”.
Una vez que provocado el accidente, se va, dejando a los pasajeros sin
asistencia de ningún tipo para morir solos, tal cual a ella le sucedió.La casa de Toña
Así que ya lo sabes, si te gustan los cosas ultratumba, ¿Por qué no pruebas suerte con la casa de la tía Toña?





